Uncategorized02 Sep 2008 03:33 am

Como os contaba, nos montamos en el tren a eso de las cuatro de la tarde en Jaisalmer, para llegar a Delhi sobre las once de la mañana. Tras algunos apuros y acabar con dos billetes cada uno, conseguimos plaza en un tren nocturno a Varanasi. En India puedes conseguir plaza en cualquier tren siempre que estés dispuesto a pagar “comissions”. Fuimos primero por la via oficial, donde nos dijeron que solo había una plaza en el tren que queríamos, y además, era en clase Sleeper, sin aire acondicionado. Después del tren del desierto no nos quedaron ganas de volverlo a probar pero si esa era la única manera de llegar al día siguiente a Varanasi estabamos dispuestos. Así que yo me quedé haciendo la cola para comprar ese billete, y Gorka se fue al hall de la estación a ver si conseguía el otro, o mejor aún, a ver si conseguía dos en clase con AC. Finalmente yo consegui dos plazas en el vagón sin aire, y Gorka,  pagando 1000 rupias de comision, había conseguido otros dos en 3AC (tercera con aire). No pudimos devolver, ni revender, ni incluso regalar las dos plazas que nos sobraban, así que nos fuimos como dos señores con aire. Llegamos a Varanasi sobre las 7 de la mañana (en 48 horas llevabamos unas 42 en un tren!). Todo hay que decir que los trenes, de 3AC para arriba están muy bien. Más o menos limpios, sábanas y almohadas limpias, camas cómodas e incluso con servicio de catering (todo picante, eso si).
Varanasi es una ciudad especial. Recibe miles de turistas, pero es tan auténtica y significa tanto para los hindús que absorbe totalmente la presión turística. Los rituales no están montados para que los vean los turistas. Los hindús siguen con sus rituales, sus baños, sus cremaciones, sus ofrecimientos a los dioses casi siempre ignorándonos. También me pareció que no se nos acosaba tanto con las compras, que podías ir más a tu aire que en Rajhastan por ejemplo.
Nos cogimos una habitación en un hotel más o menos bueno (por ella pagábamos más del doble de lo que habíamos pagado en cualquier otro sitio de India), así que entre el buen karma de la ciudad, y hotel de calidad para variar, pasamos cuatro días encantados en Varanasi.

Estuvimos en el ritual más vistoso que se celebra en el main ghat (quizás ahí sí, demasiado preparado y demasiados turistas).

Un ghat son las típicas escaleras que bajan hacia el rio (en este caso el Ganges) donde los indios se bañan, hacen sus necesidades, se purifican, beben su agua sagrada hacen sus rituales y queman a sus muertos. No todos los ghats son crematorios, en Varanasi solo hay dos, el más importante, Makarnika, y otro más pequeñito.

Otro día contratamos una barca poco después del amanecer para que nos llevara rio abajo al crematorio principal. Nos contaron que allí queman cada día unos 400 cuerpos. Cuando llegamos, lo estaban limpiando, y en otra parte acababan de llevar un cuerpo envuelto sobre una camilla. Vimos todo el proceso, desde que amontonan la leña (pagada por la familia a 150 rupias/2.5€ el kilo, unos 300 kilos para quemar un cuerpo), hacen el ritual, prenden la hoguera y empieza a quemarse el cuerpo. En este caso, parecía un chico joven, y el padre estaba destrozado, desmayándose y llorando sin parar, la madre no estaba, no dejan entrar mujeres porque suelen llorar más y dicen que los llantos no permiten que se purifique el alma. Se la oía llorar de todas formas. La sensación de estar de espectadores viendo todo aquello nos resultó un poco incómoda.
No queman ni a los niños menores de 7 años, ni a embarazadas, ni a santones (su alma aun es pura). Tampoco queman a los leprosos porque tienen mal karma. A todos estos los tiran directamente al Ganges, que es la madre de todos y todo lo perdona y lo purifica. Por último, no incineran a muertos por mordedura de cobra, porque para ellos, están en un estado de inconsciencia que no es la muerte y necesitan un cierto ritual para eliminar el veneno antes de considerar que están muertos y poderlos quemar. Sus familiares van al bosque a buscar a los santones que pueden celebrar ese ritual y si no lo encuentran, o no lo pueden pagar, dejan el cuerpo con una nota en una barquita rio abajo, para que lo encuentren las tribus que viven en los bosques, que los sacan del rio y les hacen el ritual para eliminar el veneno y los incineran.
Sorprende la cotidianeidad de la gente que había por allí, especialmente la de los trabajadores del crematorio, que secaban sus camiestas en la hoguera del muerto delante de los familiares. El que manejaba la hoguera, movía la leña y empujaba con un palo el cuerpo para que se quemara, haciendo que las partes ya quemadas se desprendieran e incluso que se cayeran de la hoguera. No esperamos más y nos fuimos cuando el cuerpo se había quemado desde los pies a la cadera.

Otra tarde la pasamos en el Assi Ghat, donde teníamos el hotel, el primer (o último) ghat a lo largo del rio. Es el mas tranquilo de todos los que vimos, también había una ceremonia parecida a la del main ghat pero a pequeña escala, más auténtica.

El resto de los días dimos vueltas por la ciudad, hicimos compras y descansamos. Por la calles de Varanasi nos encontramos a David, un antiguo compañero mio de DMR y a Fran (http://franyrosaenindiaynepal.blogspot.com), un compañero de trabajo de Gorka que sabíamos que andaba por India, pero no que estaba en Varanasi!! ¡Si es que el mundo es un pañuelo!!

Nuestro principal medio de transporte eran los ciclo-rickshaws. Como sudan la camiseta estos hombres por unas pocas rupias.

Son mucho más baratos que los moto-rickshaws, la gasolina cuesta mucho más que el sudor de estos ciclistas. No se entiende como no hay ciclistas indios ganando tours y vueltas ciclistas. Con ellos negociábamos como con cualquiera el precio por el trayecto, para luego dejarles una propina generosa por el durísimo trabajo  que realizan. Uno de ellos, Raju, todo un personaje que llevaba consigo un cuaderno repleto de dedicatorias de otros turistas, nos acompañó la última mañana a visitar algunos sitios de la ciudad, el centro de la madre teresa, a hacer las últimas compras y como uno, a una tienda de seda, como no,  prometiéndole al despedirnos que le mandaríamos algunas fotos. ¡A ver si cumplo!

Uncategorized01 Sep 2008 03:06 pm

Hace semana y pico que mi viaje termino y ya me ha recriminado demasiada gente esta sequia de posts. Ya sabia yo que esto de los blogs no era para mi. No obstante, voy a tratar de resumir sin aburrir en unos pocos posts lo que fueron las 3 ultimas semanas del viaje en las que he disfrutado como una loca.
El safari por el “desierto” cercano a la frontera con Pakistan (el motivo de las comillas lo tenéis en las próximas lineas) fue toda una experiencia, aunque nada que ver con lo que nos habíamos imaginado. A las 8 de la mañana, despues de un buen desayuno en la azotea del hotel situado en el mismo fuerte de Jaisalmer, nos montamos en un jeep que nos adentraría un poco en el desierto.

Al cabo de media hortia y en medio de la nada, habia tres camellos y dos “camel drivers” esperandonos con todas las provisiones, mantas y litros de agua para subsistir tres dias y dos noches en el desierto. Asi que Gorka se monto en su camello, yo en el mio (Papu) y Manu y su hermano Adjo (o algo asi) iban a pie y a ratos montados en el tercer camello abriendo camino.

No era un desierto de dunas, sino un gran descampado, con rocas y algunos arbustillos. Hacia bastante calor, y lo de ir sobre la joroba y media de un camello (lo de que tienen dos es solo en las enciclopedias) digamos que no es lo mas comodo del mundo.

Anduvimos un par de horas y paramos en una de las pocas sombras que encontramos en el camino, a comer. Descargaron a los camellos para que pastaran, atandoles las patas de delante con las de detrás para que no se fueran muy lejos. Adjo encendió una pequeña hoguera y cocinó unas verduras muy especiadas (como no) y unos chapatis a la brasa.

Despues de comer, el cielo se tiño de negro y amenazo con una señora tormenta. Recogimos todo, lo cubrieron con un plástico y esperamos. Finalmente la tormenta quiso esquivarnos, y proseguimos con la travesía.

Sobre las 5 de la tarde, por fin, llegamos a unas dunas donde ibamos a pasar la noche. Las dunas eran bonitas, la verdad, nunca había estado en unas, pero eran una manchita en el desierto, casi se podía divisar desde donde estaban todo el espacio que ocupaban, y alrededor, el mismo paisaje que llevábamos viendo todo el camino (rocas y arbustos).

Tampoco vimos el atardecer, ya que estaba nublado. Nos prepararon el mismo menu que para comer y cenamos un poco antes de que se hiciera de noche. Sobre las ocho o así, sacaron unas tumbonas de una chozita que había por allí y nos prepararon las camas con las mismas mantas sobre las que íbamos sentados en los camellos, así que muy bien muy bien no olían.

Al poco, empezó a chispear y Manu nos trajo un plástico para cubrirnos y protegernos de la lluvia. Al poco empezó a llover un poco mas y empezamos a levantar el plástico por algunas zonas donde se empezaba a acumular el agua. Al poco vino Manu con unos palos para ponerlos entre las dos hamacas y no tener que sujetar el plástico con nuestros brazos levantados. Al poco empezamos a tener goteras, del agua que seguía acumulándose a pesar de los palos, de los brazos y de todo lo que intentábamos. Después de un par de horas, nos vimos obligados a tomar medidas ya más drásticas y… pusimos las dos tumbonas de costado, a modo de paredes, los palos en medio y las mantas apestosas de suelo… y voilá, acababamos de fabricar una tienda de campaña.

No paró de llover en toda la noche, a ratos de manera bastante intensa, y las risas que nos echamos dentro de nuestra “tienda de campaña” a costa de la situacion no tuvieron desperdicio. No dormimos demasiado (alguna gotera no había quien la parara) y para colmo, ni rastro del típico amanecer espectacular en el desierto. Sobre las 6 de la mañana, Manu nos trajo el desayuno a la “cama” (chai, chapatis y mermelada) y aunque seguía lloviendo un poco, recogimos y seguimos el viaje, rumbo a otro grupito de dunas a las que llegamos a las 11 de la mañana. De camino paramos en un poblado donde compramos una gallina bautizada como Pancha (Pancha, nada que ver contigo, te lo prometo!) para comer que nos acompañó vivita y coleando todo el camino. No se quien diseño el itinerario o el plan del viaje, pero con toda seguridad no lo experimentó él mismo. En esas dunas, esta vez sin una sola sombra en lo que alcanzaba la vista, comimos (esta vez gallina previo gallinicidio, que me ahorro), echamos innumerables partidas de chinchón, merendamos, cenamos (mas de Pancha) y dormimos. Para más inri, el día se despejó y pasamos un calor sofocante sin una sombra a la que arrimarse pero estabamos contentos porque con suerte el cielo nos deleitaría con uno de esos atardeceres que habíamos visto en tantas fotos. Pero cuando llegó la hora se nubló y nos quedamos ahí con cara de tontos. Sin embargo por el este, a lo lejos se veía venir una tormenta que prometía nuevas aventuras en nuestra segunda noche.

Avanzaba tan rápido, y se oscureció tanto el cielo que parecía el fin del mundo. El contraste entre el amarillo de las dunas y el negro del cielo era verdaderamente impresionante. De repente empezó a soplar un viento tan fuerte que nos empezó a arrojar arena como si nos estuviera dando latigazos. Y en seguida, los latigazos pasaron a darnoslos las gotas de agua, que caían con fuerza y casi horizontalmente.

Decidimos quedarnos fuera y aprovechar la ducha, mientras Manu y Adjo se metieron en la tienda de campaña que se habían fabricado con el mismo plástico que usamos la noche anterior. Un par de horas mas tarde empezó a amainar, nos pusimos ropa seca, cenamos y a dormir. Tampoco hubo amanecer de foto el tercer día, pero bien que se despejó cuando iniciamos la marcha con los camellos. Este fue el día más duro. Llegamos a un pueblo abandonado con un fuerte en lo alto de una colina a la que Gorka, por supuesto, me hizo subir (¡que manía con subirlo todo!). Mereció la pena, las vistas eran impresionantes, más y más desierto de rocas y arbustos. De la nada apareció un indio a cobrarnos la entrada… que fuerte!
Al ver el desierto que nos esperaba, bajo el sol abrasador, decidimos dar por zanjado el safari, y le pedimos a Manu que por favor nos llevara de vuelta. De todas formas, lo que quedaba era comer más de Pancha a la sombra de un arbusto despues de tres horas más de camello viendo rocas y arbustos. Esto pareció descolocarles un poco e improvisar un nuevo camino bastante más abrupto. Llegó un momento que no podía ya más con el trote del camello, y seguí caminando (Gorka no se subió al camello ya por la mañana). Al cabo de dos o tres horitas caminando bajo el sol, y después de creer ver varios oasis, a lo lejos apareció nuestro jeep. Lo había visto un par de minutos antes, pero pensé que era una alucinación. En cuestión de una hora estabamos en nuestro hostal, en una habitación con tres ventanas y una corriente deliciosa, echando una merecida siesta.
Al día siguiente visitamos el palacio del Marajá e hicimos alguna compra antes de montarnos en el trayecto en tren más largo que he hecho y que probablemente haga en mi vida… cuarentaypico horas hasta Varanasi, la ciudad sagrada.

Uncategorized31 Jul 2008 05:50 pm

Parece que he estado esperando a tener quien me cuide para ponerme enferma. No habian pasado ni 24 horas con Gorka en Delhi cuando empece a sentirme mal. Desde entonces, he pasado casi 5 dias con fiebre, sin saber bien de donde venia la infeccion. Por los pelos, porque de haber esperado una manyana mas habria tenido que pasar la fiebre en Delhi en una habitacion cochambrosa, conseguimos llegar a Pushkar y reservamos una habitacion preciosa en posiblemente el mejor hotel del pueblo. Seventh Heaven se llamaba, pero para mi fue mas parecido al infierno que al cielo…. Un medico muy serio por cierto, me reconocio y me receto unos antibioticos, y salvo que sigo estando un poco debil, me recupere bien. Pushkar es un pueblo muy turistico, con un lago que deja bastante que desear, con un monton de templos que no pude visitar y de la que por razones obvias no me ha quedado muy buen recuerdo. De alli, cogimos un tren a Jodhpur, la ciudad azul, con un fuerte impresionante, donde el trafico sigue siendo increible, y donde en plena ciudad puedes encontrarte vehiculos de todo tipo, vacas, perros, cabras, camellos y hasta un elefante! Alli hemos estado 2 dias, un poco a modo de escala cogiendo fuerzas antes de venirnos a Jaisalmer y coger un safari por el desierto. En Jodhpur hicimos una visita al hospital por un sarpullido que me habia recorrido el cuerpo. Toda una aventura. Dos rupias (3 centimos) pague por la visita con el dermatologo, y mucho mas habria pagado por esa experiencia. Cuando aparecio el medico, toda la gente que habia en la sala de espera se metio en su consulta, y uno por uno fueron ensenyandole al doctor a todos los que estabamos alli sus sarpullidos y eczemas. El dermatologo atendia a razon de 20 segundos por paciente, recetaba, y pasaba al siguiente. Mi diagnostico fue Miliaria Rubra, provocado al parecer por el calor y la humedad. Unas pomaditas, unos antiestaminicos y listo. La visita al hospital fue mucho mas sencillo de lo que me habia imaginado y el diagnostico parece qeu acertado, ya estoy practicamente bien.
Ahora escribo desde Jaisalmer, donde llegamos esta manyana despues de una noche en tren infernal donde la arena se metia por las ventanas (este era sin aire acondicionado). Es una ciudad en medio del desierto con un fuerte de arenisca espectacular. Manyana salimos de safari, primero en Jeep y luego en camello, una media de 5 horas diarias. Dormiremos dos noches en el desierto y el domingo estaremos de vuelta.

Uncategorized31 Jul 2008 05:29 pm

Llevo un poco de retraso y ahora atasco en el blog, sera que en vacaciones una encuentra menos ocasiones para ponerse delante de un ordenador.
Siete horas de tren-cama en tercera con aire acondicionado me alejaron de Calcuta en todos los sentidos. En Bhubaneswar, estado de Orissa, me estaban esperando Esther y Pradeep, el conductor, para llevarme a su casa y ofrecerme toda clase de lujos en cuanto a comodidad, belleza, companyia, frescor y diversion. Mientras ella se fue a trabajar, yo pase un dia sin hacer nada mas que dormir, descansar, leer e intentar armar el rompecabezas de viaje que tenia por delante. La casa de Esther invitaba a ello, amplia, luminosa, limpia, rodeada de jardines y terrazas. Vijay, el cocinero, nos hizo una comida esquisita o asi me supo. Por la noche, fiesta (dice Esther que en honor a mi visita, gracias!) y fue una de esas fiestas que no esperas que acaben tan animadas. Estaba Masako, japonesa, la mejora amiga de Esther aqui en India, cuya pasion por la danza tipica de esta region (Orissi) la trajo a India hace ya 12 anyos. Hace giras mundiales, y por lo que puede ver unos dia mas tarde, es una delicia verla bailar. Ademas, tiene una escuela de Orissi y da clases tambien de yoga, hip hop y otros bailes a ninyas y mujeres de por alli. Totalmente integrada, habla Oriya, el idioma de esta region y tiene un novio indio, Rinku, que tambien estaba en la fiesta. Tambien habia 3 chicas colaborando en una ONG, una pareja francesa de origen etiope con sus dos ninyas, preciosas, un ingeniero frances, otra pareja mixta (inglesa-indio) y con todo este mejunje, nos marcamos unos buenos bailes con musica de todas partes…
A la manyana siguiente, con un poquito de resaca, Masako, Esther y yo nos fuimos a Puri, un pueblo de playa donde pasamos 2 dias de relax, masajes ayurvedicos, tratamientos faciales, paseos por la playa, charlas y clasecita de iniciacion de Yoga con Masako. Desayunos y cenas en el Honey Bee, donde probe uno de los mejores gazpachos de mi vida!!
El lunes Esther y Masako volvieron a la ciudad, a trabajar, y yo me quede haciendo una excursion en bici por unas aldeas bastante apartadas. Una de ellas, Raghurajpur, es famosa por sus pinturas Patta Chitra (subire fotos, lo prometo). Acabe hecha polvo, del sillin de la bici, del calor, de la insolacion que cogi, y sobretodo, de las 2 horas de autobus sin aire acondicionado de vuelta a la ciudad sentada en el pollete de las marchas… pero merecio muchisimo la pena asomarme a la india rural.
Los dos dias restantes en Bhubaneswar antes de coger un vuelo a Delhi, los pase actualizando el blog (aunque parezca mentira), pasando mis fotos a DVD (una odisea) visitando unos templos preciosos, saliendo a cenar y apuntandome a una clase de hip hop con Masako donde descubri que esta danza (y probablemente ninguna) no esta hecha para mi…
El miercoles, ecuador de mi viaje, me despedi de Esther, a quien no se si agradeci lo suficiente unos dias tan agradables, diferentes y divertidos como los que pase con ella y me fui a Delhi a recoger a Gorka y a empezar esta nueva estapa del viaje…

calcuta23 Jul 2008 05:09 pm
Ya me despedi de Calcuta. Los ultimos dias fueron bastante ajetreados, ya que me relaje durante las segunda y tercera semana y no visite nada! Asi que toco hacer algo de turismo, como siempre con prisas y a ultima hora y ademas visite un par de centros mas de la Madre Teresa. Estuve un dia en Kalighat, el de los moribundos y Sishu Bhavan, el de los ninyos pequenyitos discapacitados. Kalighat es el primer centro que abrieron en el mundo, alli llevan a personas desauciadas. 200 hombres y 200 mujeres esperan a la muerte en sus camas, separadas entre si por un metro escaso. Normalmente no dejan entrar a voluntarios registrados en otros centros, y solo se puede ir de visita pero aparte de que la visita solo son 5 minutos, no me parecia muy bien ir alli solo a mirar a gente que se esta muriendo. Asi que yo entre como si nada, me plante un delantal y despues de dar una vuelta para ver que hacia falta, me puse a lavar ropa, evitando asi, inconscientemente, o quizas algo consciente tambien, enfrentarme a la muerte de una persona de forma tan cercana. Al rato, se acerco Berta, una senyora espanyola que trabajaba conmigo por las manyanas y que habia empezado a ir por las tardes a Kalighat, para contarnos que se acababa de morir una de las senyoras. Por lo visto no es algo que ocurra todos los dias, incluso algunos de los enfermos que entran alli acaban por recuperarse bastante bien y poder volver a salir a la calle, pero dio la casualidad de que en las 2 horas escasas que estuvimos alli, ocurrio. El centro es muy pequenyito, y la morgue estaba justo detras del patio donde estabamos lavando la ropa, asi que pasaron a la senyora en una camilla envuelta en sabanas justo por delante de mi. Despues pase un ratito corto con una de las senyoras, y al cogerle la mano tuve la sensacion de que podia morirseme en ese mismo instante, me recorrio un escalofrio.
En ese momento llego una sister pidiendo los pases a todo el mundo, y al saber que no teniamos no echo casi de una patada a la calle. No se, igual tenia razon y nuestra visita sobraba.
El miercoles fui a Sishu Bavhan. Estuve toda la tarde con dos ninyas, Boveta, de 5 anyos que practicamente no podia moverse, pero si creo que consegui que sonriera y me mirara, e intentara agarrar algun juguete… y con otra que era un amor. Esta podia andar un poquito con ayuda mia y de unas ferulas en las piernas, sonreia sin parar y me pedia que la acercara a otros ninyos, a los que cubria de besos y abrazos…
Al rato llego la hora de cenar. No he hecho nada mas dificil en mi vida. Boveta se trago sin problema las DOS primeras cucharadas de pure, y ninguna mas. Segun le metia la cucharada en la boca la escupia, y asi una detras de otra. Yo intentaba recuperar el pure de su babero, su cuello, sus mejillas, y volvia a darselo, pero dudo que llegara a tragar una sola cucharada mas conmigo. Al cabo de cerca de una hora, me sustituyo una massi (una trabajadora del centro) que logro que Boveta se acabara la cena metiendole la cuchara hasta la glotis y aprovechando sus arcadas para que tragara. Duro, pero inevitable.
Y mi experiencia de voluntaria termino con la despedida de Shanti Dan. El ultimo dia las hermanas te dan una autorizacion para poder hacer fotos en el centro (cualquier otro dia esta totalmente prohibido), asi que alli me fui con mi camara dispuesta a llevarmelas a todas a conmigo. A la gente de este pais en general les encanta que les hagas fotos, asi que las mujeres estaban encantadas y posaban sin para delante de la camara. Estuvimos bailando, jugando a la pelota, dibujando y pase bastante tiempo charlando con Shika, a quien cogi un carinyo muy especial y con Sister Maria Angela, la japonesa a cargo del sector en el que trabajaba. Shika trato de contarme un poco de su pasado, pero la verdad es que no logre descifrar mucho de lo que me conto. Despues hablando con la sister, me entere de que habia intentado suicidarse colgandose de un ventilador de techo al poco de llegar y que lloraba cada vez (muy escasas al parecer) que recibia una carta de su hermana quien no iba a visitarla en anyos. Algunas de las mujeres me regalaron un ramito de flores, y con motivo de mi despedida, posaron todas juntas (lo cual nos llevo una buena media hora) para una foto.
Luego vinieron algunas a darme las gracias…
“Thank you Auntie! Thank you Auntie!” y sali escopetada de alli.
Me dio mucha pena irme y despedirme de Shika, de Topoti, de Sundari, de Anjeli, de Supyia, de Moni, del resto, de la sister y del resto de voluntarias tambien… 
Tengo un reportaje extensisimo de aquella manyana, pero no encuentro lo que necesito para subirlas a flickr, las he conseguido descargar a DVD, en alguna tienda, pero luego los ordenadores que puedo usar no tienen lector de DVDs, van lentisimos, y la conexion a internet es bastante precaria… Asi que empiezo a dudar que pueda subir fotos algun dia!
El jueves por la noche cogi un tren a Bhubaneswar, en el estado de Orissa, para ir a visitar a mi amiga Esther, que lleva viviendo aqui mas de 2 anyos despues de muchos mas viajando y trabajando de guia por la India, pero eso… en el proximo post.
calcuta14 Jul 2008 02:50 pm

El viernes, escapando un poco de la urbe, me fui de viaje con mis dos vecinas de hotel (dos madrilenyas, Diana y Patricia) a los Sunderbans, un parque nacional en el delta del Ganges, en la frontera con Bangladesh, patrimonio de la humanidad y lugar donde habitan los ultimos ejemplares de Tigre de Bengala.
Todo el viaje gira entorno al tigre, y el objetivo, dificilisimo de lograr es ver uno de esos 274 tigres que quedan.
Salimos a las 8 de la manyana de Calcuta, para recorrer 100km en autobus, atravesando pueblos, mercados y arrozales. Fue mi primer contacto con la India rural y me encanto. Al llegar a los Sunderbans subimos a un barco que nos adentro por canales en plena selva de manglares. En este trayecto, ya vimos cocodrilos, muchos pajarracos pero ni rastro del tigre. El guia se empenyaba en ponernos los dientes largos contandonos historias y explicandonos el comportamiento de los tigres, y alertandonos de que era muy probable que algun tigre nos estuvieran vigilando y siguiendo durante todo el trayecto. Llegamos a nuestro destino, un sitio en medio de la jungla con cabanyas donde ibamos a pasar la noche. Alli comimos copiosa y picantemente y dejamos las cosas para montarnos de nuevo en el barco en busca del codiciado tigre. Hicimos una parada en el centro de interpretacion, y desde una torre de vigilancia vimos un caudrupedo que a esa distancia nos parecio un tigre, pero que para nuestra decepcion, solo era un ciervo! Sobre las 6 se hizo de noche, asi que volvimos a las cabanyas, vimos algunas danzas tribales y cenamos. Nuestra cabanyita estaba de lujo. Se agradece cambiar los cuervos, las cucarachas y las ratas de Calcuta por palomas, lagartijas y sapos… Nos dormimos prontito, ya que el sabado, a las 5:30 tocaban diana para salir de nuevo en busca del tigre. La marea estaba baja, y por tanto, las condiciones eran mejores que el dia anterior para ver un tigre cruzando a nado alguno de los canales. Vimos varios varanos (unos lagartos parecidos a los cocodrilos pero mas pequenyos), macacos y un rey pescador pero por mucho que agudizamos la vista, no vimos ningun tigre :-(. A pesar de todo, estuvo genial pasar un par de dias en la naturaleza, el paisaje era espectacular y respirar un aire sin contaminar para variar seguro que le vino muy bien a nuestros pulmones.
La vuelta se hizo un poco larga y pesada, pero volvimos a atravesar todos esos campos de cultivo, pueblos y mercadillos. Me pregunto si no sera mucho mas facil buscarse la vida, si no tienes nada, en un pueblo que en unas chabolas debajo de un puente en Calcuta.

calcuta11 Jul 2008 08:59 pm

En tan solo 2 semanas y pico en Calcuta, ya tengo mi rutina… Me levanto sobre las 6:30 y sobre las 7:10 llego a la casa madre donde desayuno (cortesia de las hermanas de la caridad) con el resto de voluntarios un chai, un platano y una rebanada de pan. Sobre las 7:30 salimos hacia Shanti Dan, en un autobus urbano LLENO de gente y tras otros 20 minutillos andando, al hogar de mis locuelas. Alli segun el dia, las actividades varian un poco. Hemos introducido en su rutina los bailes y los canticos, asi como paseitos por los jardines del centro y juegos con la pelota. Con algunas ya consigo medio comunicarme (entre senyas y su poquito ingles), y les he cogido mucho carinyo, como las voy a echar de menos cuando me vaya! La hermana que esta en el sector donde trabajo es japonesa, y con ella tambien es un poco complicado entenderse, pero es un encanto, y hay dias que hasta se apunta a los bailes. Todavia me rio cuando la recuerdo bailando la macarena!
Sobre las 11:30-12 salgo de alli, en otro autobus que me deja en New Market, uno de los mercados mas grandes de la ciudad. Atravieso el mercado y llego a Sudder St., la calle de los voluntarios. El ambiente en esta calle es un poco como el de un barrio pequenyo. Vas encontrandote a la gente por la calle, y siempre hay alguien para ir a comer, ya sea en algun restaurante o en algun puesto de la calle (el tirupati es el mas concurrido). Luego trato de echarme una siestita para contrarrestar el madrugon y si toca, me voy a New Light a la clase de espanyol. Las tardes que tengo libres, o vagueo (leyendo, mirando el mail o durmiendo) o me voy a visitar algo de Calcuta.
Por la noche lo mismo que para comer, salgo a la calle si no he quedado con nadie y ceno con quien se tercie.
Calcuta es una ciudad sucia, ruidosa, muy ruidosa y con muchisimo trafico. La ley del mas grande es la unica que se respeta, y los intermitentes se ignoran, si se usan, por norma general. “Voy a girar a la derecha” o “Te voy a adelantar” se indica mediante varios toques de claxon, con lo que el ruido es bastante insoportable. Cruzar la calle es una aventura, quizas la mas peligrosa de la ciudad y lo mas conveniente es juntarse con algun grupo de peatones para hacer bulto y echarle huevos.
A veces, para ir de un sitio a otro cogemos un moto-rickshaw, que son unos vehiculos de 3 ruedas con asientos delanteros y traseros que se cuelan por cualquier huequecillo y parece que van a atropellar a alguien en cualquier momento.
Calcuta es el unico sitio en India donde todavia quedan rickshaws tirados por hombres. El gobierno ya no concede mas licencias, pero aun quedan unos mil que siguen funcionando. Nunca he cogido uno, porque me parece un poco fuerte que un senyor descalzo tire de un carro conmigo encima… aunque si todo el mundo pensara igual, no se podrian ganar la vida. Generalmente se les ve transportando a indios (madres con ninyos, o personas mayores), pero los extranjeros, salvo inundaciones, no suelen utilizarlos.
El otro dia, mientras estaba en Shanti Dan, el monzon se despacho agusto con Calcuta. En escasos 20 minutos, la calle se inundo y el agua llegaba casi por las rodillas. Las alcantarillas en lugar de tragar agua la escupian, y los ninyos, en lugar de resguardarse, salian a jugar y chapotear bajo la lluvia.
Llego la hora de irnos y habia dejado de llover, pero la calle estaba totalmente encharcada. Asi que no quedo otra que remangarse los pantalones, armarse de valor y tirarse a la piscina! Despues de estar dias y dias viendo la de mierda acumularse en la calle, imaginartela flotando alrededor de tus pies es asqueroso, y mas te vale no acordarte de ratas y demas fauna urbana… A los indios parece no importarles nada, y andan remangados o levantandose el saari pero tan tranquilos!
En cuanto a la comida, por la calle donde vivo hay restaurantes que sirven todo tipo de comida, hasta paellas y tortillas de patata, pero a mi me encanta la comida de por aqui, asi que hago dieta bastante india. Cualquier cosa cocinada suele ser segura, pero hay que tener mucho cuidado con el agua (solo la embotellada, hasta para lavarse los dientes), las ensaladas (nada de verdura cruda) y los zumos (que no lleven agua). Entre los voluntarios ha habido bastantes bajas, yo diria que uno de cada dos ha pillado diarreas, vomitos y fiebre. Yo salvo una diarrea leve y un catarro estoy sana (y toco madera).
Por mucho que trate de describir esto, las palabras se quedan cortas para describir tanto color, tanto olor y tantas sensaciones. El estar tantos dias en un mismo sitio y vivirla como si fuera mi ciudad me esta permitiendo percibirlos con mas detalle y hace que haya llegado a gustarme una ciudad tan contaminada, sucia y bulliciosa como esta.

Uncategorized06 Jul 2008 05:26 pm

Acabo de subir algunas fotos a mi Flickr.
Estos ordenadores van un poco lentorros, y no he podido descargar las fotos de la reflex, asi que solo he subido las de la compacta… o encuentro alguna formula mas comoda de subirlas porque esto me ha costado 2 horas de internet!!

calcuta06 Jul 2008 03:36 pm

Aparte de la Madre teresa de Calcuta, en India, y aqui en Calcuta me da la impresion que especialmente, hay infinidad de organizaciones que aportan su granito de arena entre todo este caos.
Al poco de llegar aqui, estuve en New Light, una de ellas. Es un centro en pleno Barrio Rojo donde los hijos de la prositutas acuden por las tardes despues del cole ayudandoles a escapar un poco de la realidad de sus casas y de sus madres. Alli se les ayuda con los deberes, se les dan clases de refuerzo, y muchos viven alli directamente. Entre ellos, hay un grupito de unos 15 que esta aprendiendo espanyol y que acababan de quedarse sin profe. De la mano de Pancha, una chilena que despues de mucho indagar y preguntar habia dado con el centro unos dias antes, nos fuimos para alla. Nos quedamos maravilladas con la disciplina de estos ninyos. Un mismo espacio poco mas grande que mi casa era habilitado en distintos momentos del dia como dormitorio, comedor y escuela para mas de 50 ninyos. Si era hora de dormir, apilaban los pupitres en un extremo del local, si era hora de estudiar, volvian a colocar los bancos… todo siempre limpito y organizado. Como segunda sorpresa, alucinamos con su nivel de espanyol pero sobretodo con su capacidad de asimilar todo lo nuevo que les ibamos ensenyando, y su interes por aprender y conseguir chapurrear el espanyol. Estos ninyos de entre 11 y 17 anyos saben deletrear palabras, saben un monton de vocabulario y tienen una memoria privilegiada. Fue y es una autentica gozada darles clase. Les damos vocabulario, hacemos dictados, cantamos y por ultimo siempre (y esto no lo perdonan) jugamos al ahorcado (chicos contra chicas). Se lo pasan pipa en las clases y nosotras con ellos.
Con la avalancha de voluntarios que han aterrizado en calcuta en la ultima semana, nos han preguntado varias chicas interesadas en complementar el voluntariado de por la manyana con alguna actividad como esta, asi que nos hemos repartido un poco los dias. Ademas, hay otro centro parecido a este muy cerquita donde tambien hay otro grupo de ninyos que ya saben algo de espanyol.
Preguntando un poco, averiguamos que esta misma organizacion tiene tambien un hogar intencionadamente mas alejado del barrio rojo donde viven unas 30 ninyas entre 7 y 20 anyos, algunas de ellas, por su edad, salvadas por los pelos de seguir la tradicion familiar.
De entre los ninyos y ninyas a los que ensenyamos espanyol y las ninyas de este ultimo hogar, hay 10 que se van de intercambio cultural a Espanya y Alemania a finales de Agosto. Asi que los 5 ninyos estan recibiendo unas clases muy basicas de aleman, y las 5 ninyas, que no hablan nada de espanyol, unas clases basicas de espanyol. Pancha, que es la profesora de estas me llevo hace un par de dias a la casa donde viven. Era 4 de Julio, una fiesta que celebran aqui con carrozas por las calles, asi que las ninyas, que no habian tenido colegio, no estaban con cuerpo de clases y nos convencieron para estar 2 horas con ellas bailando y cantando. Nos hicieron un espectaculo de danza increible, con unos sonajeros en los tobillos y con mucha mucha arte. Varias hacian danza del vientre y lo hacian realmente bien. Lo que mas me llamo la atencion fue la alegria que desprendian, no paraban de reir, de moverse, de bailar, de cantar, todas se llevaban de maravilla, las mas mayores cuidaban de las mas pequenyas todo ello viviendo en un piso de unas 5 habitaciones, en literas, bastante apretujadas, pero se las veia verdaderamente felices. Comentaba con Pancha y con Dianna, otra chica que vino tambien, que hacia tiempo que no veia ninyos tan alegres!
Y eso es a lo que me dedico 3 o 4 tardes a la semana.
Los primeros dias, esto era mucho mas gratificante que lo de las manyanas, pero la verdad es que ultimamente les estoy cogiendo carinyo a mis senyoras con sus piojos y todo, ya las voy conociendo, se mas o menos lo que les gusta, hacemos gimnasia (esto no les gusta de primeras, pero acaban pasandoselo bien), hemos pintado con pinturas para vidrio unas ventanas con los nombres de algunas de ellas, hay algunas que me piden masajes (en el hombro, en el pie…), algunas chicas les han comprado bindis, unas pegatinas pequenyitas que se ponen en la frente entre los ojos, y se ponen la mar de contentas, tambien les encanta que les pintemos las unyas, etc…
Asi que tambien me siento util por las manyanas, y creo que estas senyoras estan un poco mas contentas estando nosotras alli. Aunque siguen siendo duros algunos momentos, como por ejemplo cuando dos se empiezan a pegar y acaban atandole las manos a una, o cuando una te coge del brazo y no hay manera de soltarse, y si la sueltas se enfada, o cuando alguna esta tan triste que no quiere ni levantarse de la cama, o cuando otra se pasa la manyana semi desnuda en el suelo, o cuando una te empieza a pellizcar el culo…

calcuta02 Jul 2008 08:41 pm

El tema aqui funciona de la siguiente manera:

Por un lado, esta el Centro de la Madre Teresa de Calcuta creado por las misioneras de la caridad. Ellas tienen varios centros en Calcuta a los que llevan a gente que suelen recoger de la calle.

Esta Sishu Bhavan, dnde viven ninyos pequenyitos con discapacidades, Daya Dan, tambien con ninyos discapacitados pero mas mayores, esta Shanti Dan, donde hay ninyos sanos en una parte y mujeres con enfermedades mentales en otra, y esta KaliGhat, que fue el primer hogar que abrieron las hermanas, donde trabajo la Madre Teresa de Calcuta toda su vida y donde llevan a la gente que esta a punto de morir.

Luego tienen varios dispensarios donde atienden a la gente qeu acude con heridas y otros problemas. Hay tambien una leproseria y varios sitios mas pero me pierdo un poco. El procedimiento es ir a la casa madre algun lunes, miercoles o viernes a las 3 de la tarde e inscribirse en alguno de los centros despues de recibir una charla de algun voluntario veterano explicando los centros que hay, las tareas y algunas recmendaciones.
Sin embargo, yo estuve la semana pasada un poco de estrangis visitando tres centros para ver como eran y poder decidirme por uno de ellos. Asi que me fui primero a Shanti Dan, donde estuve primero con ninyos sanos aunque algo retrasados en el aprendizaje. Me sorprendio lo pequenyitos que eran para la edad que tenian (unos 4-5 anyos). No soy ninguna experta en estimar las edades de los ninyos, pero si se que en Espanya, los ninyos de esa estatura son casi bebes y no corren y se mueven con esa agilidad. Con ellos hicimos juegos, pintamos y poco mas, algo en plan guarderia. Luego me pase un rato por donde las enfermas mentales. Alli estaba Miwako, una japonesa con muchos anyos de experiencia en cooperacion especialmente en sudamerica (habla perfectamente espanyol) que estaba sola con todas las mujeres tambien en su primer dia. La ayude a poner locion antipiojos a varias senyoras, una de las cuales tenia mas pelo que yo… y mas piojos que pelos!!
Con estas mujeres me senti un poco inutil y sin saber como acercarme a ellas. Con darles un poco de carinyo y hablarles y escucharlas aunque no nos entendieramos habria bastado, pero no fui capaz ni de eso, y volvi al hotel un poco hecha polvo.
Al dia siguiente fui a Daya Dan con los ninyos discapacitados. Fui con Victor y Anna, dos espanyoles. El llevaba tiempo ya en ese centro y nos hizo un poco de guia. Llegamos a una habitacion vacia con conchonetas. Poco a poco fueron trayendo a los ninyos de banyarlos y mi cara se iba transformando. El primero, un “bebe” de 4 anyos. Es increible lo poco que puede desarrollarse un ninyo sin la alimentacion y cuidados necesarios. Despues trajeron a un ninyo con sindrome de down, y despues empezaron a traer a ninyas ya mas mayores (sobre 16 anyos) con una atrofia muscular tremenda, totalmente deformados. Sus musculos no se desarrollan bien y hace que sus cuerpos se vayan deformando mucho con el tiempo. Yo me quede un poco paralizada, no me sentia capaz ni de acercarme a ellas, mucho menos tocarles, ejercitarles las articulaciones o darles masajes. Pero empece a sentir verguenza de mi misma asi que me sente en la colchoneta al lado de Aradhna, una ninya de 17 anyos con las piernas y los musculos totalmente encogidos, tambien los dedos y las munyecas. Empece a acariciarle las mejillas, a hablarle, a cogerle las manos y poco a poco a moverle los brazos y las piernas mirandole siempre la expresion por si algo de lo que le hacia le dolia. Ella no gesticulaba apenas, solo movia los ojos intentando mirar a su alrededor sin poder mover practicamente la cabeza. Luego fui a la habitacion contigua donde habian ido dejando otros ninyos que estaban un poco mejor. Estos, forzando un poco conseguian estirar brazos y piernas asi que habia que ponerles una especia de protesis para que las mantuvieran estiradas. Debia dolerles porque a ninguno le gustaba. Despues habia que llevarles por turnos a un aparato de madera cuya mision era que se mantuvieran de pie sin ayuda. Hice todo el proceso con Sanyu, de unos 14 anyos que no paro de llorar. Al quitarle las protesis tampoco paro, asi que ya no se muy bien porque lloraba, el caso es que me senti bastante mal por haberle hecho sufrir todavia un poco mas a ese ninyo, aunque todo fuera por su bien. Y el sabado estuve en Prem Dan con las mujeres enfermas. Alli la cosa cambio bastante. Al llegar nos pusieron a lavara sabanas y ropa. Aquello fue duro, porque eran las 8 de la manyana y ya hacia un calor y una humedad del carajo. La ropa habia pasado antes por un desinfectante pero muchas venian aun bastante sucias y habia que frotar y las masis (trabajadoras indias) daban ordenes en plan cuartel militar!
Estuvimos casi un par de horas lavando ropa, acabando totalmente empapadas en sudor y en agua con jabon y pasamos a hacer camas y doblar ropa, y de ahi a darles de comer a las mujeres. Yo estuve repartiendo platos y despues ayudando a recoger. Una viejita me llamo y me hizo un gesto que yo interprete como que queria que la llevara a su cama. Estaba en el suelo, asi que la cogi en brazos porque no podia caminar. Entonces me di cuenta que se habia hecho caca. El proceso que vino despues os lo voy ahorrar ya que fue bastante desagradable y me dejo unas horas bastante traumatizada.
Despues de visitar estos tres centros, decidi inscribirme en Daya Dan con los ninyos discapacitados, sin embargo en Shanti Dan, el primero que visite, habia mas falta de gente asi que al final me inscribi en este. Llevo dos dias yendo, de 8 a 12 y ya le estoy cogiendo carinyo a las senyoras con piojos, y creo que ellas a nosotras tambien. Estamos pensando en cosas que pueden hacer y que pueden hacerles el dia mas entretenido, y aparte tendemos ropa, hacemos camas, ordenamos medicamentos, les cortamos las unyas, les ponemos locion para los piojos y lo que vaya surgiendo. Ademas, al lado hay otro hogar de ninyos muy pequenyitos sanos al que vamos a ir por turnos (quizas la mitad de los dias a uno y la otra mitado a otro).
Asi que todos los dias me levanto sobre las 6.30, me voy a la casa madre a las 7, desayuno alli con todos los voluntarios y salimos en grupos hacia los centros. Se trabaja de lunes a domingo salvo los jueves, de 8 a 12. Tambien hay turnos de tarde, pero yo las tardes las tengo ocupadas con la ONG que comente en algun post anterior, donde realmente disfruto y que contare con detalle en otro post (que este me ha salido larguisimo!).
Manyana es jueves y seria mi dia libre, pero han organizado una visita a la leproseria, que no se porque me da que no va a ser muy agradable, pero ya que estoy por aqui…

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